Museo Fotográfico Simik

Un museo fotográfico para la Ciudad

Este es un mensaje dirigido a toda aquella persona con interés en la preservación de nuestra cultura, nuestras raíces, nuestro patrimonio histórico, y el recuerdo de nuestros predecesores, abuelos, bisabuelos etc.:

En el museo fotográfico que aquí nació, desde hace muchos años se viene realizando en forma solitaria y silenciosa la tarea de adquisición por compra o donación, restauración y puesta en valor de cámaras fotográficas, sus accesorios y complementos, como así también fotografías antiguas.

El gobierno de la Ciudad de Buenos Aires nos ha reconocido y apoyado en diversas exposiciones y eventos organizados por el Museo, a través del CGP correspondiente a la zona, de la Comisión de Preservación del Patrimonio Historico y Cultural de la Ciudad y además, la Legislatura ha designado al Museo Fotográfico Simik sitio de Interés Cultural, gracias a gestiones realizadas por el Director de Cultura de esa institución y a un legislador que se ha identificado con nuestra labor, en forma personal y desinteresada.

Pero todos estos nombres, placas, títulos y honores que nos llenan de satisfacción y orgullo no nos han alcanzado, en realidad para casi nada. Cada cámara, cada fotografia, cada restauración, se paga con dinero de nuestro bolsillo y con tiempo que se resta a nuestras actividades cotidianas.

Quien les habla, ha construido todo esto con muchísimo esfuerzo y sacrificio, desde la localización y adquisición de cada cámara fotográfica, hasta la limpieza de los vidrios de las vitrinas ha sido realizado en forma personal.

Les quiero contar que la instalación de este museo dentro del bar surgió como una aspiración de que todos podamos conocer el origen, y el desarrollo de las cámaras fotográficas y la fotografia, además de su historia y podamos aprender o perfeccionarnos en este metie con los cursos gratuitos que aquí se dan, sin gastos para los visitantes o concurrentes. Esto es así porque no es necesario abonar una entrada o tomar un café para visitar el lugar, pero por supuesto que si alguien gusta consumir algo, será bien atendido, abonará precios corrientes de bares de la zona y se le agradecerá su colaboración con este proyecto.

El museo dentro del bar casi no produce gastos ya que en realidad son vitrinas adosadas a las paredes del local, y solamente ocasiona un poco de trabajo de limpieza y gasto de electricidad al tener que iluminarlas individualmente.

El motivo de comunicarme con ustedes es que en el museo bar esta expuesto solo una parte del material que con el tiempo he acumulado, que asciende a más de 1.200 cámaras fotográficas y accesorios, 20.000 fotografías estereoscópicas en vidrio y alrededor de 10.000 fotos en papel de diferentes soportes y formatos, como así también una biblioteca con innumerables materiales de consulta.

La Ciudad de Buenos Aires no cuenta con un gran museo especializado en cámaras, fotografías e historia de nuestros fotógrafos, material que poseo como producto de años dedicado a su adquisición. Por tal motivo y con el afán de materializar un sueño personal y de muchos fotógrafos e historiadores de la fotografía, es que deseo crear un gran museo para la ciudad y para la comunidad toda, sin fines de lucro, que se autofinancie y no ocasione gastos para la comunidad. Con este objetivo he enviado varias propuestas a diferentes organismos de esta ciudad.

Una de ellas es a la Escribanía General de la Ciudad de Buenos Aires que es quien administra la gran cantidad de inmuebles sin propietarios que posee esta ciudad. Allí solicité el préstamo de un lugar adecuado para la instalación de un museo, pero jamás ni siquiera he tenido respuesta.

Me dirijo a la comunidad para manifestar mi deseo de trabajar ad-honorem en la instalación y organización de un gran museo de la fotografia, realizando un aporte a la difusión de un aspecto de nuestra cultura hoy relegado, y que nuestra Ciudad se debe.

Estoy dispuesto a colocar dentro de ese nuevo museo todo o gran parte de mi material, el cual si bien continuará siendo de mi patrimonio, será exhibido a modo de museo ordenadamente, por marca, por año, o por su clasificación. Aspiro a que tenga Sectores donde podamos representar los estudios de reconocidos fotógrafos, donde se exhiban sus cámaras muebles y fondos de tela pintados de los años 1900, material con el que contamos y hoy por falta de espacio permanecen sin que el público pueda acceder a ellos. Se organizarían además, exposiciones de fotografías antiguas que vayan rotando y exposiciones de fotógrafos contemporáneos. Sin faltar, una gran biblioteca de consulta y algunos de los cursos gratuitos, como los que ya hace más de diez años estamos dictando.

Para lograr este objetivo hace falta la cesión o el préstamo de un inmueble de grandes dimensiones. Aunque estuviere en mal estado se podría ir restaurando, haciéndonos cargo de todos los gastos de reparación y mantenimiento.

Aprovecho esta oportunidad para agradecer a todos aquellos fotógrafos, vecinos y amigos que han donado elementos fotográficos y a aquellos que trabajan ad-honorem, colaborando en la restauración, clasificación y actividades diversas del museo.

Alejandro Simik
Museo Fotográfico Simik